La Renta Básica Universal se debate en el Fondo Monetario Internacional

Renta básica Universal y FMI

La idea de un ingreso periódico garantizado, conocido como renta básica universal, ha vuelto a ser debatida en el FMI para su estudio y consecuencias.

En la situación actual, se plantea la necesidad de recibir ese ingreso mes a mes, tan sólo por el hecho de ser ciudadano legalmente reconocido, sin valorar otros factores como el empleo o ingresos de esa persona.

RBU / Renta básica Universal

El FMI ha abierto el debate y el estudio inicial de esta modalidad económica, aún poco desarrollada, para ver su viabilidad y consecuencias, dado que determinados factores, como la crisis, la creciente automatización mediante robots de la producción industrial, y el crecimiento de la desigualdad en la sociedad moderna han afectado claramente al mercado laboral.

Vítor Gaspar, director del Dpto. de Asuntos Fiscales del Fondo, ya trato este tema al presentar su informe de situación fiscal (Monitor Fiscal), aclarando que el ingreso básico universal es una de las muchas ideas que se están estudiando para hacer frente a la progresión y consecuencias del actual crecimiento económico.

Gaspar explica que esta renta básica, podría claramente reducir esa brecha de desigualdad económica vigente en nuestra sociedad, pero que sería a un alto coste económico, por lo que las posibilidades reales de implantación de esta medida, pasarían por “reducir este coste hasta que fuera una medida inocua” de cara a los presupuestos, para no comprometer otras partidas sociales como la sanitaria, educativa, etc.

La solución para dotar de fondos presupuestarios

Como siempre, se trataría de reducir los gastos estatales innecesarios, complementando este capital necesario con impuestos indirectos, o sujetos a la renta y patrimonio, (aunque estas medidas ya fueron tomadas durante la crisis, con dispares resultados).

Si bien el estudio realizado en diversas comunidades latinoamericanas, a las que se dotó de este aporte mensual garantizado, se han demostrado claramente positivas.

El aumento de la desigualdad

Este mismo mes se presentaba en Washington un estudio que destacaba el crecimiento en desigualdad durante las 3 últimas décadas, en las de rentas de más de la mitad de las conocidas como economías avanzadas.

Por supuesto, en esta lista de países se encontraba España (uno de los países con más desigualdad), ya que el factor impuestos apenas compensa esta diferencia de rentas en un tercio, mediante la correspondiente política fiscal y las llamadas transferencias en sanidad y educación.

desigualdad

En este escenario, el fondo monetario invita a incrementar la progresividad fiscal, siempre y cuando se mantenga el crecimiento económico recalcando que, desde los años 80, esta variación fiscal estaba estancada, sin crecimiento.

Vítro Gaspar, en su informe, destacó que la tasa máxima tributaria (en el marco de los países de la O.C.D.E.) se estancó en torno al 62% durante los años 80, mientras que en el 2.015 se situaba en el 35% (en España es del 45%), lo que planteaba la posibilidad de incrementar moderadamente esta progresividad en los impuestos manteniendo el crecimiento (es decir, se pueden subir los impuestos a los más ricos sin que el crecimiento económico se vea afectado).

Sin embargo, Gaspar también recuerda que las personas con mayor poder adquisitivo, también tienen acceso a herramientas de desgravación y deducción, por lo que los datos de tasa máxima tributaria no serían del todo reales, y se hace casi imprescindible estudiar un “impuesto a la riqueza“.

Gastos en educación y sanidad

El informe del FMI finaliza con el estado actual en los factores de gasto sanitario y educativo, que reflejan más claramente esta desigualdad social, ya que están determinados claramente por los ingresos de las familias, y este factor en la formación, parece influir incluso en la calidad y expectativa de vida de las personas.

Por supuesto, para cualquier país en vías de desarrollo, los aportes y mejoras de la asistencia sanitaria global inciden, en consecuencia, en un incremento de la esperanza de vida de sus habitantes de entre 1 y 2 años de media.

Parece claro que la desigualdad solo puede ser combatida con un reparto más equitativo de la riqueza, y una gestión más eficiente de los recursos estatales, resalta el informe.

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2 Comentarios

  1. Isma-Reply
    10 marzo, 2018 at 1:16 pm

    La renta básica universal es una utopía, sigue siendo gastar dinero sin ningún tipo de prestación, es cómo cuando se subvencionan a los inmigrantes y no tiene sentido gastar por gastar.

    • 11 marzo, 2018 at 12:19 pm

      Se trata de proporcionar una base mínima de ingresos, pero no resulta más utópica que nuestro sistema público sanitario (en muchos otros países nuestra sanidad gratuita ‘descoloca’ bastante. Económicamente es viable pero, sobre todo, socialmente es necesario.

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